La Posada de Calatrava
C/Pozo Dulce,13
Villamayor de Calatrava
13595 Ciudad Real
Tfno: 654 49 54 64

Romance

Por Ventura de Portaceli y Mértola

En las tierras de Castilla,

y corazón de la Mancha,

aquí donde Don Quijote

alcanzó muy justa fama,

y en Campos de Calatrava,

en los que antaño volcanes

bellos paisajes labraran

entre cerros y escarpados

y lagunas de agua mansa.

Donde en los tiempos antiguos

de esta nación, que es España,

en lucha contra los moros

se libraron cien batallas.

Aquí donde Don Raimundo,

de Fitero se llamaba,

a los hombres de esta tierra

convocó en santa cruzada

para expulsar al infiel

que ocupa tierras cristianas.

¡Y funda famosa orden

Militar de Calatrava,

de caballeros cristianos

que, con cruz y con espada,

en lucha contra los moros

grandes hazañas alcanza!

En esta tierra que hombres

con sus sudores trabajan

para recoger el grano

de altas espigas doradas.

Y las uvas de sus vides

que un tesoro de sol guardan

y que luego, en el lagar,

en buen vino transformaran.

Y los frutos del olivo

que llevan a la almazara

y en fino y líquido aceite

olorosos acabaran.

Digo, aquí, en Villamayor

del Campo de Calatrava,

entre la ciudad de Almagro,

capital de esta comarca,

y el verde valle de Alcudia,

de naturaleza brava,

para gozo de viajeros

que en este lugar se paran

a descansar del camino

buscando cobijo y calma.

Aquí, do el viajero encuentra

la mejor comida y cama

que nadie pueda ofrecer

en muchas millas cuadradas.

Y aqueste lugar se nombra:

Posada de Calatrava.

En casa antigua se asienta

la magnífica posada

que hacendosos labradores

hace siglos levantaran

y guarda todo el sabor

de esta tierra de la Mancha.

Entrando el recio portón

luego se pasa a la casa

y la vista del viajero

queda pronto bien prendada

por el encanto del sitio,

la belleza de sus salas.

Saliendo se llega al patio

que columnas rodearan.

Y aquí el viajero encuentra

una fuente donde mana,

de una boca de león,

el chorro de un agua clara.

Y una piscina que es gloria

cuando la calor abrasa.

Si del yantar es la hora,

de aquella cocina emanan

fragancias que a los viajeros

el apetito levantan.

Y en los bellos refectorios

de esta famosa posada

el viajero probará

las migas, el asadillo,

típicos de aquesta Mancha.

Y también pisto manchego,

duelos, quebrantos a manta,

y berenjenas caseras

que el cocinero prepara.

Y más especialidades

que con primor cocinaran:

como el cordero al oporto,

sabroso donde los haya,

y ese milhojas de ciervo

con sabores de manzana.

Y para que estos manjares

muy a gusto trasegaran

los viajeros que aquí llegan

y traen seca la garganta,

con buen caldo del país

acompañan las viandas.

¡Que hoy en día bien se encuentra

vino exquisito en la Mancha

y no tiene que envidiar

a otras regiones de España!.

Después, un postre casero

y un café, que es cosa sana

para larga sobremesa,

charlando de cosas vanas.

Y así se pasan los horas

ociosas en la posada.

Cae la noche y el viajero

busca descanso en la cama.

Lo que antaño eran granero

y las espaciosas cuadras,

hogaño son, de dormir,

unas preciosas estancias

que rodean el jardín

de esta curiosa posada

y que, con gusto exquisito,

sus dueños engalanaran

Y con recuerdos de vides

que señalan las estancias:

bobal, viura, malvasía

cencibel, bien afamada,

y otra, que se llama airén,

el viajero ya descansa

soñando con dulces sueños

en la preciosa posada

de estas tierras de Castilla,

y corazón de la Mancha

que se conoce por nombre:

Posada de Calatrava.