En las tierras de Castilla,
y corazón de la Mancha,
aquí donde Don Quijote
alcanzó muy justa fama,
y en Campos de Calatrava,
en los que antaño volcanes
bellos paisajes labraran
entre cerros y escarpados
y lagunas de agua mansa.
Donde en los tiempos antiguos
de esta nación, que es España,
en lucha contra los moros
se libraron cien batallas.
Aquí donde Don Raimundo,
de Fitero se llamaba,
a los hombres de esta tierra
convocó en santa cruzada
para expulsar al infiel
que ocupa tierras cristianas.
¡Y funda famosa orden
Militar de Calatrava,
de caballeros cristianos
que, con cruz y con espada,
en lucha contra los moros
grandes hazañas alcanza!
En esta tierra que hombres
con sus sudores trabajan
para recoger el grano
de altas espigas doradas.
Y las uvas de sus vides
que un tesoro de sol guardan
y que luego, en el lagar,
en buen vino transformaran.
Y los frutos del olivo
que llevan a la almazara
y en fino y líquido aceite
olorosos acabaran.
Digo, aquí, en Villamayor
del Campo de Calatrava,
entre la ciudad de Almagro,
capital de esta comarca,
y el verde valle de Alcudia,
de naturaleza brava,
para gozo de viajeros
que en este lugar se paran
a descansar del camino
buscando cobijo y calma.
Aquí, do el viajero encuentra
la mejor comida y cama
que nadie pueda ofrecer
en muchas millas cuadradas.
Y aqueste lugar se nombra:
Posada de Calatrava.
En casa antigua se asienta
la magnífica posada
que hacendosos labradores
hace siglos levantaran
y guarda todo el sabor
de esta tierra de la Mancha.
Entrando el recio portón
luego se pasa a la casa
y la vista del viajero
queda pronto bien prendada
por el encanto del sitio,
la belleza de sus salas.
Saliendo se llega al patio
que columnas rodearan.
Y aquí el viajero encuentra
una fuente donde mana,
de una boca de león,
el chorro de un agua clara.
Y una piscina que es gloria
cuando la calor abrasa.
Si del yantar es la hora,
de aquella cocina emanan
fragancias que a los viajeros
el apetito levantan.
Y en los bellos refectorios
de esta famosa posada
el viajero probará
las migas, el asadillo,
típicos de aquesta Mancha.
Y también pisto manchego,
duelos, quebrantos a manta,
y berenjenas caseras
que el cocinero prepara.
Y más especialidades
que con primor cocinaran:
como el cordero al oporto,
sabroso donde los haya,
y ese milhojas de ciervo
con sabores de manzana.
Y para que estos manjares
muy a gusto trasegaran
los viajeros que aquí llegan
y traen seca la garganta,
con buen caldo del país
acompañan las viandas.
¡Que hoy en día bien se encuentra
vino exquisito en la Mancha
y no tiene que envidiar
a otras regiones de España!.
Después, un postre casero
y un café, que es cosa sana
para larga sobremesa,
charlando de cosas vanas.
Y así se pasan los horas
ociosas en la posada.
Cae la noche y el viajero
busca descanso en la cama.
Lo que antaño eran granero
y las espaciosas cuadras,
hogaño son, de dormir,
unas preciosas estancias
que rodean el jardín
de esta curiosa posada
y que, con gusto exquisito,
sus dueños engalanaran
Y con recuerdos de vides
que señalan las estancias:
bobal, viura, malvasía
cencibel, bien afamada,
y otra, que se llama airén,
el viajero ya descansa
soñando con dulces sueños
en la preciosa posada
de estas tierras de Castilla,
y corazón de la Mancha
que se conoce por nombre:
Posada de Calatrava.
